
Japón... Igual a

Alfabeto Japonés.... Igual a

.... =

... yo soy Sergio de Géminis
El anime es el reggaetón visual, y envenena la mente de todas las personas jóvenes. De hecho, no exageraría al decir que, sin equívoco alguno, el manga/anime es un sistema para crear antisocialidad en sí misma.
Es, resumiendo, el McDonalds mental, que engorda el cerebro, no lo nutre, y deja estrías. La fórmula para venderlo consiste básicamente en el atractivo de sus caracteres... en la femeneidad de sus personajes, y el esfuerzo titánico que ponen los artistas nipones en hacer ver atractivo al sexo masculino más que el femenino por medio de mórbidas fórmulas estéticas de baja calaña para incitar a la homosexualidad.
Reflexiona lo siguiente: Si Sephirot fuera calvo y con bigotes ¿tendría tantos adoradores? No, ¿verdad? ¿Entonces qué le hace falta a un personaje para que a los manga-maníacos les guste? ¿Que sea bello y de cabellos largos? Maricas astronómicas. Y lo peor es que ni ellos mismos lo saben. La gente que gusta del anime son homosexuales dormidosLo más chocante del público "manga-anime" es que se revuelcan en una ignorancia sin igual, tan jactados y satisfechos de ellos mismos. Yo mismo me he tenido que ver en el inusitado colmo de responder gigantescos correos electrónicos de ballenas palurdas que deben creer que son los únicos en el mundo que me envían mail, y, que encima, pretenden enfrascarme en un debate por cada cosa que no les gusta sobre algo que haya dicho yo al respecto.
Otros me han hecho reclamos sabiendo incluso menos que yo del tema, porque para colmos no hay límite... teniendo como norte un fanatismo con el que me puedo lavar el culo cualquier día de la semana, pero que pretenden estampármelo en la cara de todas formas a mí tanto como a cualquier otro que se "atreva" -en este mundo de todos- a hacer un reclamo mínimo sobre su "queridos" dibujos animados.
¿Conoces a alguien que tenga 23 años y todavía sea virgen, o sospeches que sea virgen? Ése amigo ve anime en dosis diarias. GarantizadoY como todo fanático que lleva mierda de pájaro en vez de materia gris, van jodidos en la dimensión de la Normalidad a la que ellos tan ajenos son, porque en el mundo real, y también en ese otro mundo que tanto desean pisar e incursionar, pero que nunca jamás alcanzarán (el de la creatividad), no saben que no importa cual "gran anime famoso" citen, porque muy, pero muy difícilmente, esos "grandes animes" escapan de haber estado influenciados directamente por los genios, las mentes maestras de verdad... la gente que, para bien o para mal, lo empezó todo.
Es así como las personas que fanatizan a la creatividad japonesa deben lavarse primero la boca con un rollo de papel higiénico antes de pronunciar estos nombres:
A) 2001: Odisea en el Espacio
(Stanley Kubrick)B) Blade Runner
(Ridley Scott)C) Terminator
(James Cameron)D) Star Wars
(George Lucas)E) Spaguetti Western
(Varios directores)
Si durante el siglo XX hubiesen hecho un bloqueo comercial a Japón, y se hubieran asegurado de que ninguna de las obras de los autores arriba mencionados llegase a tierras niponas, puedes apostar tu culo, tu alma, y lo que más quieras a que más de un anime, videojuego o personaje galardonado que te conoces, no existiría hoy díaA la gente que ve anime hay que rociarles con matacucarachas, o darles en el culo con un soplete, porque encima de lerdos gordos, estúpidos, gasolentos y adictos a los foros de Internet, matan la creatividad de las demás personas y extinguen a la gente que en verdad puede hacer algo que valga la pena, como por ejemplo lo hecho en casa.
Desprecian a los talentos de cerca, que también pueden (y está en su jodido derecho) de producir algo de calidad. Ellos interiorizan su fanatismo y lo llevan a tal extremo que hacen ver que todo lo que sea de entretenimiento casero, si no viene de Japón, no vale la pena.
Para ellos, el planeta, visto desde sus ángulos, es así:

Y no es justo, no es justo ni por los autores que en verdad tuvieron las ideas primero, ni tampoco por las demás personas que se cierran a ver cosas buenas por el gorilesco sentimiento infantil de que, si no se tiene los ojos ovalados, no se tiene imaginación. Me sabe a mierda si un tarado con mal aliento y capacidades sociales por debajo del nivel de un animal se quiere perder la mejor obra de ciencia ficción de la historia, y me chupa un huevo si otro cree que un dibujante de anime está a la altura de un artista del Renacimiento: pero si no saben qué coño dicen ni antes ni después de que las palabras salgan de sus hocicos, entonces a callar y, sobre todo, a dejar vivir a los demás en paz.
Están mucho peor que la gente que dice que los únicos que hacen buenas películas son los estadounidenses.
Yo una vez tuve un amigo que soñó con convertirse en un gran autor de historias. Quería crear épicas con personajes más grandes que la vida y paisajes más allá de la imaginación, pero jamás lo logró y, aunque todavía es joven, sé que jamás lo logrará, y eso se debe a lo siguiente: él no quería crear SU historia, él lo que quería era crear Final Fantasy 20... es decir: no se quería dar cuenta de que no puedes transladar la sensación y el consumo de un videojuego a un libro. Él quería crear los mismos personajes pero con nombres distintos, y poner a treinta clones descarados de Sephirot en situaciones tan cretinas que yo mismo tenía que voltear la cabeza cada vez que me torturaba contándome sus mil y un proyectos.
Todos los que entran a foros de Internet con avatares de Naruto les gusta que les metan anclas de portaaviones por el culoNo se puede ser así. Uno ya después de los dieciséis años no puede darse el lujo de estar tan fuera de su pecera, uno no puede mear tan fuera del perol. Uno no puede despertarse un buen día, cagarse en la memoria de Tolkien y decir "hoy amanecí con ganas de hacer una obra equivalente al El Señor de los Anillos". Uno tampoco puede terminarse un RPG genérico y pretender "hacer un libro con una historia épica... y que cuando la gente lo lea, sienta que está jugando Chrono Trigger", no se puede ser tan ridículo... lo digo en serio, soplapollas.
Para ampliar las pruebas de que en Japón existe una cultura rastrera, está el hecho de que ellos duermen en el suelo. Duermen en colchonetas puestas en el piso, no en camas de verdad. ¿Y si viene un ladrón con un arma, qué?Por cada animación japonesa que está de moda, yo puedo nombrar la equivalencia perfecta a algo mil veces mejor tan sólo usando la mitad del cerebro... a ver:
DEATH NOTE -------------------------------------------------- MCGyver
HELLSING ------------------------------------------------ De Oro Puro (una novela venezolana de 1993)
NARUTO -------------------------------------------------- Boston Legal
PRINCE OF TENNIS -------------------------------------------------- Frasier
SHIN CHAN -------------------------------------------------- DR House
AKIRA -------------------------------------------------- CSI Miami
Quiero expresar finalmente que todos los que ven anime son mierda, sus gustos son mierda, sus familias también son mierda. Y antes de que me escriban diciéndome nada, les contesto de una vez: Yo sí. Yo sí me cago en ti, en tu cara y en tus gustos.
¿Y qué coño vas a hacer al respecto?
Me cago en ustedes y en todo lo que representan, me cago en Caballeros del Zodíaco, Death Note, Akira y Akira Toriyama, me cago en Slam Dunk, me cago en Kurosawa, en Katsushiro Otomo, me cago también en Naoko Takeuchi, me cago en las Clamp, me cago en Inuyasha, me cago en Nobuhiro Watsuki y en Rurouni Kenshin, me cago en todos.
¿Y? ¿Cuál es el problema? Me cago también en Japón. ¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a venir a buscarme? Dale pues; ven a buscarme, pero mejor únanse y vengan todos juntos para mearlos desde el balcón.
estoy las veinticuatro horas despierto de lunes a domingo. Vengan si tienen las bolas de representar su dignidad y sus gustos personales, cuerda de putos.
A ver si tienen los huevos de venir a decirme que no están de acuerdo con lo que yo digo. Mi mail es
knothead_zero@hotmail.com, Pero sé que no lo van a hacer, porque la valentía de los fanáticos del manga-anime está tan sólo en su imaginación, y ni siquiera pueden decir que está en una imaginación propia, porque se imaginan en los zapatos de personajes en historias que ya han sido creadas por otros. Son todos una cuerda de infelices, y espero que se mueran de gangrena con sida.